
El ruido infernal del presente me agobia,
su tecnología enajenante, me invade y me seduce, pero no logro caer en su trampa.
la superficialidad de muchos, opaca la grandeza de otros.
Lo originalmente inmaterial, se hace material.
todo es utilería, todo es apariencia
y por eso es aun más difícil
dar con lo que es esencia.
individuos somos
como indiviuos pensamos
vivimos en sociedad
¿y cómo actuamos?
Siento y veo que todos piensan en sí mismos,
todos prefieren tomar la mejor parte
en vez de compartirla,
para así, evitar injusticias e inequidades
le temo al futuro
me siento como en un precipicio
al cual llegué raudamente
sin poder agarrar sustento,
Los demás también bordean el precipicio,
pero la mayoría es incapaz de sentir la falta de horizonte,
chapotean sin descanzo en un mar de lujuria y despilfarro,
sin sospechar siquiera que unos pasos más, serán fatales.
Quiero retroceder el tiempo,
para enmendar nuestros errores.
me oculto, me oculto
me revuelco en la tierra húmeda,
cuya fragancia densa, oscura y fresca
es la mezcla de todos los aromas existentes,
su textura desintegrada, pero moldeable
es el principio de nuestra vida.
Algo me incita a cavar el suelo
cavar donde los árboles milenarios
soportan su sensata, sabia y atenta vida vegetativa.
Ir más abajo de sus raíces
y encontrar en orden descendente y ascendente a la vez,
los archivos y verdades,
que nuestra naturaleza humana
ha olvidado.